Aljófar (2) de Alfonso Hernández Catá

Artículo “Aljófar”

Los pequeños dolores dejan ocasión a la queja, a la protesta, a la elocuencia; los grandes exigen la totalidad de la energía humana para sufrirlos.

***
La repugnancia que en materia de amor inspiran los calvos, viene de que el amor es vida, exaltación de vida, y la calvicie es un esfuerzo del esqueleto por manifestarse.

***
La memoria tiene dos hijos, uno como Abel y otro como Caín: el agradecimiento y el rencor.

***
El amor se pinta ciego no tanto por lo que deja de ver, cuanto por lo bien que acostumbra a servirse del tacto.

***
Casi todos los grandes anhelos serian logrados si se invirtieran en merecerlos algunas de las horas que en desearlos se consumen.

***
La vanidad es la presunción de lo que no se tiene, el orgullo la conciencia de lo que se tiene… y de lo que falta.

***
En nombre del Amor se han perpetrado más injusticias que en nombre de la Tiranía.

***
Pocas mujeres habrán dejado de decir en las primeras escaramuzas del amor: “Yo soy diferente a las otras”. Ignoran que cuando son más amadas se ama en ellas lo que tienen de todas las mujeres sobre lo que tienen exclusivamente de sí mismas.

***
El deseo es egoísmo, el cariño generosidad; el amor es un compuesto de ambos y su excelencia o su peligro depende sólo de las proporciones de la mezcla.

***
El corazón es siempre un chico inocente, que se pervierte por las malas compañías de los sentidos.

***
La sinceridad limita por el Sur con la candidez y por el Norte con el cinismo.

***
Muchas mujeres se enamoran de los hombres que las hacen reír, algunas se enamoran de los que las hacen llorar, pocas se enamoran de las que las hacen pensar.

***
Si alguien te dice que profesa una religión distinta a la tuya, respétale; si alguien te dice que no cree en religión alguna, despréciale.

***
La adulación ha perjudicado más a los hombres que la calumnia.

***
Ser resignado o ser rebelde sólo depende de la dirección en que se mire.

***
La sangre se vierte casi siempre en vano por las opiniones, pero nunca por las convicciones.

***
El verdadero crítico es un altruista que en vez de entusiasmarse con las inspiraciones propias, se exalta con las inspiraciones de los otros.

***
El beso es la cifra humana del amor y adquiere todas sus modalidades: es ternura, es piedad, e deseo, es exaltación. Cuando Judas junta su boca a la mejilla no besa, babosea únicamente; es un aborto.

Mayo de 1919.

 

Otras obras de este autor

Conozca más de Alfonso Hernández Catá

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *